1. Introducción
En España, la etiqueta «exposición inmersiva» se ha consolidado para describir propuestas culturales que combinan proyecciones de gran formato, sonido espacial, escenografías sensoriales y, en ocasiones, tecnologías de realidad extendida. Este enfoque no solo funciona como palanca de marketing —capaz de atraer públicos jóvenes y familias—, sino que responde a un consumo cultural que privilegia la experiencia. La escena madrileña y barcelonesa ofrece hoy un mapa muy claro: espacios como MAD – Madrid Artes Digitales en Matadero (Nave 16) y IDEAL – Centro de Artes Digitales en Barcelona operan con temporadas estables, estrenos propios y giras internacionales, señal de un mercado que se ha profesionalizado en apenas un lustro. Leer más



